Naruto Reliquias Ninja


[Misión D]: La fuente de la motivación.

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[Misión D]: La fuente de la motivación.

Mensaje por Ryūdan el Dom Feb 07, 2016 10:38 pm

Era un día bastante sencillo, había despertado, desayunado e ido al edificio del consejo de Kirigakure, donde bien tenía previsto solicitar alguna tarea pública por su país. Aunque el sueldo fuese una porquería de algo tenía que sobrevivir, y resulta que Ryûdan solo se le daba bien aquello, ser un ninja; desenvolverse en una sociedad compleja sin delatarse. Las cosas siempre debían ser silenciadas, de hecho el joven no conoce el valor de la vida, simplemente le da igual todo, pero si le molestasen por lo mínimo que sea era capaz de asesinar de la forma más precavida. Es cierto que puede parecer un psicópata, pero si de algo tiene que justificarse es por la desesperanza de haber madurado una consciencia a falta del cariño de unos parientes. Pero el aspecto de buena persona aún lo conservaba, a pesar de la soledad que padecía, aunque solo en momentos de conveniencia personal.

Una vez salido del edificio, se dirigió automáticamente hasta el lugar indicado por el pergamino, esquivando aldeanos, y con algo de prisa para llegar hasta la academia. El tránsito iba a ser largo, no obstante le convenía bastante bien para ejercitar un poco sus músculos, saltando en largos y rápidos zig zag's de una pared a otra por las calles de la aldea. Su objetivo era recomponer la fuerza de voluntad de un estudiante llorica, por así decirlo, dado que al parecer no poseía el coraje suficiente para enfrentar a sus diablos internos. Era el miedo inconsciente de cada persona, simplemente eso; esa era la causa de aquel freno que se nos activa desde el flujo del pensamiento, sin saber porqué ni cómo. Las reflexiones de prevención se iban realizando continuamente mientras el shinobi de la tez amateur se aproximaba a la academia.

En el momento de llegar, accedió por la puerta principal y recorrió un largo pasillo hasta llegar al patio, donde bien salían a descansar una media hora los estudiantes. El patio era un espacio abierto de 20 metros de largo y 10 metros de ancho, compuesto por arbustos, troncos de práctica, árboles, bancos… Y ahí se sentó, en un banco arrinconado bajo la sombra de la copa de un árbol, observando las pequeñas aves posar en el suelo. Tras un cuarto de hora, sonó el timbre, y los estudiantes salieron poco a poco hacia el patio con sus desayunos preparados por sus madres, qué envidia… El estudiante que necesitaba de una terapia no le faltaba nada en llegar, de hecho nada más apareció ante su vista, que nada más verlo lo llamó con una señal desde su ubicación. La señal la recibiría a tiempo, hasta llegar a él. - ¿Me has llamado a mí? - Preguntó al pararse en frente a Ryûdan. ― Sí, eres el típico alumno perdedor, así que ¿porqué no dejas de llorar y valoras un poco más a tus padres?; piensa en ellos al menos, hazles sentir orgullosos, y en cuanto a los compañeros que te critiquen o se burlen de ti, oídos sordos a palabras necias, la motivación es lo que no te dan y es lo que te revelo en este día, lo cual nunca deberás olvidar, que sólo tu podrás escribir tu destino, así que entrena, entrena todos los días… La mejor forma de vengarte es demostrando a tus compañeros que estás mejorando cada día, y si te dicen algo ignóralos sus comentarios al respecto no tienen que importarte, aprende a vivir sin amigos, no dependes de ellos ni de sus opiniones, aprecia al menos a tus padres que te alimentan cada día, hazlo por ellos, conviértete en ninja para protegerlos en un futuro junto con tu nación. ― Dijo, yendo directo al grano. ― ¿Ves esto? ― Añadió señalando la bandana que llevaba incrustada en una de sus mangas. ― Pues este tiene que ser tu objetivo, no mires atrás… ¿¡Está claro!? ― Exclamó al final, para que el infante se avispara. ― Si-si señor, gra-gracias por el consejo, espera un momento, ya entiendo… He sido sólo un estúpido todo este tiempo que dependía de la opinión ajena, pero ya no me importa lo que me digan de mi, ¡no sé como te llamas ni quién eres pero me acabas de iluminar! ¡muchísimas gracias! ― Dijo el niño… Tras esto, Ryûdan lo miró y suspiró; ― Me llamo Ryûdan Hyakurai, hijo del último líder de la aldea del remolino. ― Contestó, desapareciendo sin más de su vista, dejando una pequeña estela circular de humo debido al Shunshin no Jutsu.

¿Cómo que Ryûken sabía su nombre y apellido, y que era el hijo del último Uzushiokage?. Los que lo adoptaron habían recibido una carta que había dejado su padre a los tripulantes del barco, todos ellos extranjeros de Uzushiogakure. Y... ¿A donde se había ido ahora?; volver al consejo y confirmar que la misión había sido un éxito sin esfuerzo alguno.

Misión Cumplida:
Nombre: ¡No más! Sigue, es el único camino
Clase: D
Lugar: Academia Ninja
Recompensa: 50 PE + 500 Ryos
Descripción: Una prestigiosa pareja recientemente ha mandado a su hijo a la academia ninja, este admiraba las artes ninja, por lo tanto deseaba con todas sus fuerzas ser como sus referentes. Pero ha decaído al ser de los peores cuando vio como eran las cosas, el esfuerzo y demás que se requiere para llegar.
Objetivo: Anímale y enséñale de tu propia experiencia que es ser un shinobi y lo que esto conlleva, que no abandone sus ideales así nada mas.
Requerimientos: 30 líneas
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